¿Cuáles son los principales tipos de suelo y cómo influyen en la agricultura?

São os principais tipos de solo
Principales tipos de suelo

Estos son los principales tipos de suelo que definen el destino de un cultivo. Influyen en todo, desde la selección del cultivo hasta las técnicas de gestión, determinando la productividad y la sostenibilidad de la agricultura.

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En Brasil, país de dimensiones continentales, la diversidad de suelos es tan vasta como los biomas que los albergan.

Mientras que el Cerrado se destaca por sus latosoles, la Amazonia enfrenta desafíos únicos con sus plintosoles.

Pero ¿qué hace que un suelo sea ideal para la agricultura? La respuesta va más allá de la simple fertilidad.

Factores como el drenaje, la capacidad de intercambio catiónico (CIC), el contenido de materia orgánica e incluso la actividad microbiana juegan un papel crucial.

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Según Embrapa (2025), la gestión inadecuada ya ha degradado 40% de suelos cultivables en el mundo. Esta alarmante cifra refuerza la necesidad de comprender mejor la tierra que cultivamos.

Piense en el suelo como un vasto almacén de nutrientes. Algunos suelos, como los chernosoles, son como almacenes bien abastecidos, listos para nutrir a las plantas.

Otros, como los neosoles, son como estantes vacíos que requieren una intervención humana constante.

Esta analogía ayuda a entender por qué ciertas regiones se han convertido en graneros mundiales, mientras que otras dependen de tecnologías avanzadas para producir.

En este artículo, exploraremos en detalle los principales tipos de suelo, sus características y cómo los agricultores están adaptando técnicas innovadoras para extraer el máximo potencial de cada una.


1. Latosoles: La base del agronegocio brasileño

Los latosoles, que ocupan alrededor de 601 TP3T de tierra cultivable en Brasil, son la base de la producción de soja, maíz y algodón.

Su profundidad, que puede superar los 15 metros, permite un amplio desarrollo radicular, imprescindible para grandes cultivos.

Sin embargo, estos suelos son naturalmente ácidos, con un pH a menudo inferior a 5.

La corrección con caliza es una práctica imprescindible, pero investigaciones recientes demuestran que el yeso agrícola se ha convertido en un complemento eficaz, mejorando el enraizamiento en capas más profundas.

Un ejemplo práctico está en el oeste de Bahía, donde los productores combinan la siembra directa con la rotación de cultivos para mantener la estructura del suelo.

Esta técnica redujo en 30% el uso de fertilizantes químicos en la región, según la Asociación de Productores de Algodón de Bahía (2024).

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Otro desafío es la compactación. El tráfico de maquinaria pesada puede reducir la porosidad del suelo, lo que limita la infiltración de agua.

Los agricultores de Mato Grosso vienen probando sistemas de tráfico controlado, donde las máquinas siguen siempre los mismos corredores, minimizando los daños a las áreas de cultivo.


2. Argisoles: entre la fertilidad y la fragilidad

Principais tipos de solo
Principales tipos de suelo

Comunes en regiones tropicales húmedas, como el sur y sudeste de Brasil, los argisoles tienen una capa superficial arenosa y un subsuelo rico en arcilla.

Esta dualidad los hace fértiles, pero extremadamente susceptibles a la erosión.

En Santa Catarina, donde predominan estos suelos, la construcción de terrazas ha sido una solución eficaz.

Al crear escalones en las pendientes, los agricultores reducen la velocidad del agua de lluvia, evitando que los nutrientes sean arrastrados.

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Datos de Epagri (2025) muestran que las propiedades que adoptaron esta técnica tuvieron un incremento de 18% en la productividad del maíz.

El abono verde también ha ganado terreno. Especies como la crotalaria y la canavalia se cultivan entre cosechas, protegiendo el suelo y fijando el nitrógeno.

En Paraná, algunos productores informan que esta práctica eliminó la necesidad de fertilización nitrogenada en hasta dos cosechas consecutivas.


3. Neossolos: Agricultura en suelos poco profundos y desafiantes

Los neosoles se encuentran principalmente en el noreste semiárido, son jóvenes, poco desarrollados y tienen baja retención de nutrientes.

Tradicionalmente se consideraban tierras marginales para la agricultura, pero las tecnologías modernas están cambiando esta percepción.

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Un caso de éxito es el cultivo de palma forrajera en el interior de Pernambuco. Esta planta resistente a la sequía posee raíces superficiales que se adaptan perfectamente a suelos poco profundos.

Además, su capacidad para almacenar agua en el tallo lo convierte en una alternativa viable para la alimentación animal durante períodos de sequía.

Otra innovación es el uso de hidrogeles, polímeros que absorben agua y la liberan gradualmente.

En pruebas realizadas por Embrapa Semiárido, esta tecnología aumentó en 40% la supervivencia de plántulas de frutales en suelos arenosos.


4. Chernosoles: Los suelos más fértiles del mundo

Raros en Brasil, pero abundantes en regiones como Ucrania y Estados Unidos, los chernosoles son conocidos como “suelo negro” debido a su alta concentración de materia orgánica.

Su estructura granular favorece la aireación y la infiltración de agua, haciéndolos ideales para cultivos como el trigo y la cebada.

En Ucrania, donde ocupan 251 TP3T del territorio, estos suelos sustentan una de las mayores producciones de cereales del mundo. Sin embargo, la guerra y la explotación intensiva han amenazado su fertilidad.

Se estima que 15% de estas áreas ya muestran signos de degradación, según FAO (2025).

En Brasil, se encuentran pequeñas áreas de chernosoles en Rio Grande do Sul, donde se utilizan para el cultivo de arroz de regadío. La rotación con pasturas ha sido esencial para mantener su estructura.


5. Plintosoles: El desafío del Amazonas

Típico de la región norte, los plintosoles se endurecen al secarse, formando una corteza casi impenetrable. Este comportamiento singular requiere sistemas de cultivo adaptados, como la agroforestería.

En Pará, los productores combinan açaí, cacao y especies nativas en un mismo espacio. Esta diversidad mantiene el suelo húmedo y protegido del intenso sol, evitando su endurecimiento.

Una investigación de Embrapa Amazonia Oriental muestra que estos sistemas aumentaron el ingreso familiar en 60% en cinco años.


Técnicas avanzadas para maximizar la productividad del suelo

La agricultura de precisión está revolucionando la gestión. Los sensores de humedad y los drones permiten monitorear cada metro cuadrado de suelo, aplicando insumos solo donde es necesario.

En Australia, se utilizan hongos micorrízicos para mejorar la absorción de fósforo en suelos arenosos. Esta técnica ha reducido el uso de fertilizantes hasta en un 501 TP3T en algunas propiedades.


Conclusión: El futuro de la agricultura depende del suelo

“Estos son los principales tipos de suelo” que nos muestran cómo la agricultura debe ser adaptativa. No existe una fórmula única para el éxito, sino un conjunto de técnicas que respetan las características de cada terreno.

La innovación y el conocimiento tradicional deben ir de la mano. Ya sea mediante la agricultura regenerativa, el uso de bioinsumos o sistemas integrados, el objetivo es claro: producir más, sin agotar nuestro recurso más valioso.


Preguntas frecuentes

1. ¿Cuál es el tipo de suelo más fértil del mundo?
Los chernosoles, conocidos como “suelos negros”, se consideran los más fértiles debido a su alto contenido en materia orgánica.

2. ¿Cómo sé qué tipo de suelo tengo en mi propiedad?
El análisis de laboratorio es el método más preciso. Embrapa ofrece servicios de clasificación de suelos en todo Brasil.

3. ¿Es posible recuperar el suelo degradado?
Sí, técnicas como el abono verde, la siembra directa y la corrección de la acidez pueden restaurar la fertilidad con el tiempo.


Referencias

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