Tizón del tomate: vea cuáles son los principales y las soluciones

EL tizón del tomate Es una de las principales preocupaciones de los productores, ya que puede causar daños importantes, generando pérdidas económicas y comprometiendo la sostenibilidad del cultivo. 

Anuncios

Y, considerando que la producción de tomate es una actividad agrícola de gran relevancia, especialmente en Brasil, uno de los mayores productores mundiales del fruto, es importante conocer formas de solucionar el problema.

Por ello, en este texto hablaremos de las principales plagas que afectan a las plantas de tomate, sus características y las soluciones más efectivas para combatirlas.

Principales plagas del tomate

praga do tomate
Imagen: Pixabay

El primer paso para afrontar el problema es conocer los principales invasores de este tipo de frutos.

Por eso, hemos elaborado una lista de los que aparecen con más frecuencia. De esta forma estarás preparado para identificarlas en cuanto aparezcan las primeras en tus plantaciones.

Anuncios

Esto podría interesarte: Cómo afrontar plagas y enfermedades en los cultivos | AgropecNoticias.

Polilla del tomate (Tuta Absolute)

EL polilla del tomate (Tuta absoluta) es una de las plagas más destructivas para el cultivo del tomate, y este insecto, de origen sudamericano, se ha extendido a varias regiones del mundo debido a su alta capacidad de adaptación y rápida reproducción. 

El problema es que la polilla ataca hojas, tallos y frutos, provocando pinchazos que reducen la calidad del tomate y abren la puerta a enfermedades secundarias.

praga do tomate
Imagen: canaldohorticultor.com.br.

Así, los estudios demuestran que La polilla del tomate puede provocar pérdidas de hasta 100% de producción en cultivos no controlados.

Esto se debe a que la plaga se alimenta directamente de los tejidos vegetales, reduciendo la capacidad fotosintética y, en consecuencia, el desarrollo de las plantas. 

Además, los daños en los frutos los hacen inviables para su comercialización, afectando gravemente a la rentabilidad.

Para controlar esto tizón del tomate, se recomienda utilizar trampas de feromonas, que ayudan a controlar la población de insectos. 

También es posible adoptar un control biológico con el uso de depredadores naturales, como las avispas parasitoides. 

Además, alternativamente, los insecticidas biológicos a base de Bacillus thuringiensis son una opción eficaz, especialmente cuando se aplican en las etapas iniciales de la infestación.

Mosca blanca (Bemisia tabaci)

EL mosca blanca es una plaga polífaga que ataca varios cultivos, incluido el tomate, y este insecto es vector de varias enfermedades virales, como el geminivirus, que puede comprometer completamente el desarrollo de la planta. 

Esto se debe a que, el mosca blanca Chupa la savia de las hojas, debilitando las plantas y provocando la caída prematura de los frutos.

Imagen: mundoecologia.com.br

Además de los daños directos, la plaga favorece la aparición de fumagina, un hongo que recubre las hojas dañando la fotosíntesis y reduciendo la productividad. 

Finalmente, en condiciones favorables, el mosca blanca Puede reproducirse rápidamente, generando varias generaciones en una sola cosecha, lo que dificulta el control.

Para combatir esto tizón del tomate, es importante implementar un manejo integrado, combinando métodos de control químico, biológico y cultural. 

En este caso, la introducción de depredadores naturales, como las mariquitas, ayuda a reducir la población de mosca blanca. 

Además, el uso de barreras físicas, como mallas, y la plantación de trampas para plantas, como cáñamo, pueden reducir la incidencia de la plaga.

Pulgón (Myzus persicae)

EL áfido, un pequeño insecto de cuerpo blando, también es una plaga común en el cultivo del tomate.

Este insecto se alimenta de la savia de las plantas, provocando deformaciones en las hojas y transmitiendo virus que pueden comprometer el ciclo de desarrollo. 

Además, los pulgones tienden a atacar principalmente las hojas y cogollos más jóvenes, reduciendo el crecimiento de la planta y reduciendo la productividad.

praga do tomate
Imagen: guiaanimal.net.

Los estudios indican que las infestaciones de pulgones pueden reducir la producción de tomate hasta en 50%, dependiendo de la gravedad.

Finalmente, al igual que otros chupadores de savia, el áfido también favorece el desarrollo de fumagina, agravando aún más los problemas relacionados con la fotosíntesis.

Por lo tanto, la gestión integrada es esencial para controlar la áfido, mediante el uso de enemigos naturales, como mariquitas y crisopas, es un enfoque eficaz. 

También se recomienda utilizar aceites vegetales e insecticidas a base de extractos naturales, como el aceite de neem, para contener las infestaciones en las fases iniciales.

Soluciones efectivas para el control de plagas en plantas de tomate

Tan importante como identificar la plaga del tomate es saber cómo tratarla, al fin y al cabo, un tratamiento temprano ofrece mejores oportunidades para que la planta se recupere.

Entonces, vea a continuación algunas estrategias eficientes.

Manejo Integrado de Plagas (MIP)

EL Manejo Integrado de Plagas (MIP) Es una estrategia eficaz que combina diferentes métodos de control para minimizar el impacto de las plagas sin causar daños al medio ambiente ni a la salud humana. 

Esto se debe a que el MIP implica un seguimiento constante del cultivo, el uso de controles biológicos y la aplicación de pesticidas químicos sólo cuando sea necesario.

Por tanto, este método tiene como objetivo mantener la población de la plaga en niveles aceptables, sin eliminación total, para evitar resistencias.

Según el Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el MIP ha demostrado ser eficiente en el control de plagas como polilla del tomate y el mosca blanca, reduciendo el uso de insecticidas químicos hasta en 70%. 

Por tanto, la adopción de esta técnica también favorece la sostenibilidad del cultivo del tomate, ya que preserva la biodiversidad y mejora la calidad del suelo.

++Manejo integrado de plagas: qué es y cómo hacerlo | AgropecNoticias.

Uso del control biológico.

EL control biológico es una alternativa sostenible al uso de pesticidas, que implica la introducción de enemigos naturales de las plagas en los cultivos. 

En este caso se utilizan depredadores, parásitos y patógenos específicos para controlar la población de insectos dañinos. 

Así, en el caso de tizón del tomate, insectos como las avispas parasitoides y las mariquitas son grandes aliados para controlar las poblaciones de polilla del tomate y mosca blanca.

Investigaciones realizadas por Embrapa muestran que el uso de insectos benéficos puede reducir la necesidad de pesticidas químicos hasta en 50%, reduciendo los costos de producción y los impactos ambientales. 

Además, el control biológico se puede complementar con el uso de feromonas y trampas para monitorear la presencia de plagas en el cultivo.

Rotación de cultivos y prácticas culturales.

La rotación de cultivos es una práctica agrícola esencial para la prevención de plagas en el cultivo del tomate. 

Esto se debe a que, el tizón del tomate generalmente se desarrolla en condiciones donde se producen sucesivas siembras del mismo cultivo, creando un ambiente propicio para la acumulación de plagas. 

Así, al alternar el cultivo de tomate con otros cultivos, como frijol o maíz, el productor puede interrumpir el ciclo de vida de las plagas, reduciendo su población.

Además, prácticas como el espaciamiento adecuado entre plantas y el riego controlado ayudan a prevenir la aparición de enfermedades fúngicas y la propagación de insectos dañinos.

Por último, mantener el suelo sano, mediante una correcta fertilización, también es fundamental para conseguir que las plantas sean más resistentes a las plagas.

Estrategias de controlEfectividad (reducción de plagas %)
Manejo Integrado de Plagas (MIP)70%
Control biológico50%
Rotación de cultivos60%

Prevención y seguimiento continuo

La mejor prevención del tizón del tomate es la prevención mediante un seguimiento continuo.

Esto se debe a que, de esta forma, se puede asegurar que la infestación se identifique tempranamente, lo que favorece la aplicación de tratamientos antes de que el problema empeore.

Dicho esto, a continuación se presentan algunas ideas para mantener su plantación libre de invasores.

Monitoreo con trampas

El seguimiento es un paso esencial para controlar la tizón del tomate, ya que las trampas de feromonas o adhesivas ayudan a identificar tempranamente la presencia de insectos como polilla del tomate

Esto permite al productor tomar medidas de control antes de que la infestación alcance niveles críticos. 

Por ello, el seguimiento debe realizarse periódicamente, con inspecciones semanales durante la cosecha.

Además, el uso de trampas adhesivas amarillas es eficaz para monitorear la presencia de mosca blanca, que se siente atraído por este color.

Por tanto, este tipo de trampas se pueden colocar en puntos estratégicos de la plantación, ayudando a controlar la plaga sin necesidad de intervenciones químicas.

Uso de pesticidas selectivos.

Cuando sea necesario el uso de pesticidas químicos, se deben elegir productos selectivos que no afecten a los enemigos naturales de las plagas. 

Los productos de defensa a base de Bacillus thuringiensis, por ejemplo, son muy eficaces contra polilla del tomate, sin causar daño a otros insectos beneficiosos. 

Además, los pesticidas biológicos tienen un impacto ambiental reducido, lo que los convierte en una opción sostenible para el control de plagas.

Educación y formación de productores.

Capacitar a los productores es esencial para el manejo exitoso de plagas y la adopción de prácticas sustentables, como Manejo Integrado de Plagas, sólo es posible con los conocimientos adecuados. 

Según la FAO, los programas de educación dirigidos a pequeños y medianos productores han demostrado aumentar la productividad hasta en 30%, al tiempo que reducen el uso de pesticidas químicos.

Además, la difusión de información sobre las mejores prácticas para controlar tizón del tomate debe ser constante, con el apoyo de órganos gubernamentales y entidades de investigación, como Embrapa.

Conclusión

La lucha contra tizón del tomate requiere un enfoque integrado y sostenible, que combine monitoreo constante, control biológico y prácticas culturales apropiadas, sin el uso excesivo de pesticidas químicos.

Esto se debe a que los tomates son una fruta sensible, por lo que tanto las plagas como los tratamientos agresivos pueden dañar la planta.

Por lo tanto, trate de identificar el problema con antelación y garantice un tratamiento adecuado y proporcionado al problema, sin exagerar.

Lea también: 5 hortalizas para cultivar todo el año | AgropecNoticias.

Tendencias